viernes, 8 de mayo de 2015

Dame un Segundo

Dame sólo un segundo. Déjame un intervalo de tiempo más corto que la línea de tus amores. Déjame gastarte un segundo ya que no puedo gastarte los labios.

Sólo será un instante, un momento, un ratito de tu vida, de la mía, de la nuestra. Dame tiempo. Pero no de ese que esconde un "ya no te quiero", sino dame tiempo de ése que vamos a pasar juntos. Prometo convencerte, si me dejas, en tan sólo una pizca de intenciones.

Acércate por dónde quieras. Por dónde creas que más daño te hicieron. Por la ilusión, la compañía, la confianza. Dame la oportunidad de trastocarte un poquito los planes. De ser el inoportuno que ya no esperabas.

Mírame a los ojos, y en silencio dime sí. Sonríele a mis esperanzas y acaríciame los sentidos con la mano que un día prometo pedirte. Si me dejas tan sólo un segundo, déjame hacer lo que tanto deseo, lo que tanto me negó tu destino, el mío, y el de muchos otros que pasaron por tus desilusiones antes que yo.

Ahora que ya estás frente a mí esperando una justificación de este trocito de tiempo, ahora que tus cabellos largos y morenos tocan sin querer mis hombros, ahora que tu perfume está tan cerca mía como tu boca. Dame un segundo largo. Un tiempo entre tu amor y el mío.

Si me dejas libres tus rojos labios, déjame besarlos por última vez como conocidos, y empecemos a adjetivarnos como enamorados.

Dame un segundo que dure toda una vida. Un tiempecito entre boca y boca, una pequeña dosis de droga llamada quererte.

Dame un momento para el primer beso.

Dame un segundo,

Para no olvidarlo.

miércoles, 6 de mayo de 2015

A Mi Gitana


Amor moreno. De sevillanas azucenas y melena larga al viento. Flor morada que recogía un flequillo tan rebelde como la poseedora de tal.

- Te quiero de gitanas maneras - decía entre bailes de flamenco. De amor canela en piel. Besos de calor candela. Amor fuerte. Del de corazón con ramaretazos negro ojos.

Amar un piercing justo encima del alma. Ojos color manzana. Dos euros el quererse. Caracoles en el final de su cabello insinuando suaves caricias en camas ajenas. La niña morena de amor café. Amores de ferias. Ambulantes de la fortuna poniéndole precio a la agonía de algún día quererse por encima de las posibilidades, familias numerosas de quererse hasta morir.

Entrega de amor pura. Guapa, elegancia saboreada con mantones de colores y lunares. Andaluza por montera y tierna bondad. Luchadora madre de tres churumbeles fruto del amor sin excusas.

La negra flor de un jardín harto de rosas rojas que pinchan. Labios grandes de besos inmensos. Muñecas de muñeca. Decoradas con mil y una pulseras de oro. Regalos de amistades sin escrúpulos.

Amor a la gitana que roba el corazón tanto como cautiva. Niña de azules intenciones. 

Gitana. 

A ti, 
de mis amores.

martes, 5 de mayo de 2015

Mi Mejor Regalo

Ahí lo tienes con un lacito, envuelto y decorado con el papel de regalo y las sonrisas que sobraron de la última vez. Ahí va todo mi amor. Te lo regalo. Espero que te sirva tanto o más como me sirvió a mí.

Felicidades y que lo disfrutes. Mis labios, mis besos, mi piel. Ahí van todas las armas que me dejaron vírgenes de escalofríos. Todo lo corporal ya es tuyo. Sedúcelo a tu gusto. Del mío ni te preocupes, ya está más que saciado con tu mirada.

Ahí van mis promesas, que de antemano sabes que voy a incumplir. No porque me lo proponga sino porque soy tan humano como errante. Equivocarse una y otra vez me han llevado a vender todas mis verdades como última hipoteca, y la sinceridad de mis ojos debe a plazos todo lo que nunca supo decir mi boca, tan mentirosa como besable.

Tienes todos mis sentidos puestos en tu próxima acción. Me tienes atónito a cualquier próximo movimiento de jaque mate que me puedas hacer en este tablero donde al parecer el único que juega y pierde soy yo. Porque con una sola reina me estás debilitando las defensas que tanto preparé en batallas perdidas.

Si no te gusta lo descambio. Si te queda chico te compro una talla más. Si ya lo tienes perdóname por llegar tan tarde. Aquí te dejo el regalo más inmaterial que tengo.

Para que cada día que te levantes lo veas en tu mesita de noche pidiéndote que te gires. Que estoy a tu lado.

Que te quiero con todo el amor envuelto. Con todo el amor ya, regalado...

lunes, 4 de mayo de 2015

Amarte Lejos de Ti

Un amor a distancia nunca está tan lejos. Un amor a distancia es proclamado así porque en algún momento se sintió cerca. O al menos más cerca de lo que está. El amor a distancia se padece se sufre pero también se quiere.

Un amor a distancia son metros y metros de relación. Unidades no físicas de amarse. En el sistema internacional es quererse al cuadrado, al cubo o cualquier potencia que tenga tantas soluciones como opciones. Querer de lejos es empatizar con la nostalgia y desear cuentos de finales felices. Querer de lejos es juntarlo todo en uno y sonreír como si nada, o como si todo.

Nunca se sabe cuánto eres capaz de amar si no amas de largo. No es una cuestión de distancia, que también, sino de poder. Y aquí se hace obligatorio hablar del querer y no poder. Querer y no poder es muchísimo más que querer, a secas. No poder es querer lo que ya sabes que nunca se debió. Y deberse en el amor es sinónimo de sufrir de lo lindo.

Todos tenemos un amor a distancia esperándonos en cualquier esquina del planeta. Todos tenemos un amor imposible, un querer y no poder, un amor a kilómetros de vida. Y sólo cuando ambas personas coinciden en quererse de lejos, es cuando se produce lo que ambos estaban esperando.

Encontrarse.

No en cuerpo, sino en sentimientos. Y entonces el amor se convierte en algo menos físico y más emotivo. Es ahí cuando quererse cobra todo el sentido. Cuando dos amores a distancias coinciden en amarse en tiempo.

Ya que si a día de hoy no se puede, al menos, que sí se quiera, ¿no?

domingo, 3 de mayo de 2015

A Una Madre

Felicidades a las que de todo corazón nos quieren. Independientemente de cómo seamos, nos aman. Felicidades a todas esas que un día decidieron con un par de detalles hacer vida en pareja y tenernos, cuidarnos y regañarnos cuando creían que lo hacíamos mal.

Amar, es un verbo que permite tantas conjugaciones como formas, maneras. Aquí hoy el amor se expresa de ellas a nosotros y no hay mejor manera que devolvérselo como mejor sabemos, cada uno como mejor entendemos su forma de amar.

Hoy el día se viste de primavera para dar las gracias a todas esas que siguen luchando porque tanto tú como yo, seamos insignias de su orgullo. Desde que te mecieron en una cuna siguen ahí demostrando que el amor puede llegar a ser infinito. Puede llegar a ser materno. 

Algún día nos tocará ser padres o madres de nuestros hijos y querremos exactamente lo mismo que se despacha un día como hoy. Atención. Esa que tanto nos dan aquellas que un día, valientes, decidieron tener una oportunidad en forma de  nombre, bebé y regalo del amor.

Nuestra pareja entiende sin celos que amar a esas mujeres no supone quererles menos, sino saber cómo queremos. Todos, aunque no queramos tenemos una ahí, cuidándonos, cerca lejos, o donde sea, pero ahí está, y si algún día tuviera que dedicarle alguna palabra, el menos indicado sería hoy.

Porque a una madre no hay que quererla un día, no hay que quererla hasta un tiempo. A una madre hay que quererla una vida.

Que para eso nos la dió.


Feliz Día de la Madre.

sábado, 2 de mayo de 2015

El Día que Dejemos de Ser Anónimos

Sin nombres, sin identidad, sin sabor a labios, ni escuchas sinceras. Aquí andamos los dos vacíos, faltos de contenidos, de sentidos, de detalles. Vivimos en tiempo angosto. De este que se va sin pena ni gloria. Del tiempo poco sustancial que no se queda en el recuerdo.

Somos dos auténticos anónimos enamorados y estamos a la espera de ese día que nos presenten como conocidos. Porque ya a partir de ahí todo va a ser muchísimo mas personal, mas sustantivo, mas cariñoso, mas firmado.

El día que dejemos de ser anónimos nos vamos a hacer un favor tan grande como la vida. Esa que hay intención de ocupar con nombres y apellidos cada uno de nuestros detalles. Firmaremos con sonrisas todas las bromas que se hagan en un salón para dos.

Si hay que besar se besa, pero que sea bajo nombre y custodia de todos los besos deseados que se pidieron en el anonimato mientras nos veíamos. Morder nunca fue tan de cobardes y tu y yo estamos ansiosos por darnos un par de bocados en ésto que se llama afecto.

Sin intención de dañar, pero vamos arañarnos el cuerpo hasta tal punto que la marca sea tremendamente visible. No es estética lo que nos atrayó sino fortuna, y de esa manera vamos a colorearnos los días que hay entre medio del final y este principio.

Porque si algo deseamos ambos es que llege ese dia que dejemos de ser anónimos.

Porque si hay algo que deseamos ambos es nombrarnos a la cara unos cuantos besos.

Y firmar bajo el pseudónimo de enamorados...

O anónimamente eternos.

viernes, 1 de mayo de 2015

La Niña de Mis Errores

Todos tendremos una niña así. Tarde o temprano llegará. Y puede que la tengamos ya. Es la mujer con la que nunca queremos fallarle pero sin embargo es con la que más nos equivocamos. Es con la que siempre sin querer pagamos los platos rotos. Con la que compartimos tanto que se hace casi imposible apartarle de nuestros peores momentos.

Es en ésos cuando más la necesitamos y estando ahí la hacemos sufrir de lo lindo. Ella no está para largarse a la mínima de cambio y si se fue es porque entonces no era la niña de tus errores. Sí, has leído bien. La niña de tus errores.

El amor es la acción de no querer equivocarse mucho para acertar una sola vez. Y ahí repletitos de errores es cuando por fin encontramos a la niña de nuestro primer acierto. Probablemente sin querer, llegando sin previo aviso y con unas cuantas dosis de ilusión que nunca imaginaste encontrar en tu último error.

Esa chica que espera verte sonreír de nuevo es la culpable de que tantos errores cometidos se metan en un saquito y se lance con mucho gusto al contenedor de lo que sobró. Por eso se hace raro llamarla la niña de mis amores, como pensamos cuando empezamos a leer este texto o una nueva relación. No fue elegida para capitanear todas las relaciones pasadas sino más bien para dejarlas a la altura del betún.

La niña de tus errores no viene a enamorar mejor que nadie sino simplemente a corregir el error que nunca se cometió hasta ahora: acertar. Además acertar de pleno. Es decir, besar sin error de rechazo. Querer sin error de abandono. Tocar sin error de apartar. Poseer sin error de celos. Extrañar sin error de olvidar.

La niña de tus errores está ahí contigo siempre, y no hay mejor acierto que su compañía. Por eso, esta noche, a aquellos que tengáis la suerte de tener al laíto vuestra a una de esas niñas de tus errores, dadle un beso de buenas noches, miradlas a los ojos y decidle con todo el error guardado y contenido:

No pienso olvidarte jamás.

Porque siempre fue un error no volverle a recordar a la niña de tus errores, lo que la hizo culpable de tanto acierto.

O inocente de ser, la niña de mis tantos errores…